Un Maduro sonriente debuta en Facebook Live …y recibe un aluvión de insultos

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Con una gran sonrisa y acompañado por la primera dama, Cilia Flores, un entusiasta Nicolás Maduro se estrenó en Facebook Live el sábado, para compartir “el amor que está surgiendo en Venezuela”, pero lo que recibió a cambio fue una andana de insultos de venezolanos descontentos con el régimen chavista y hartos de la crisis económica.

A Maduro se le fue borrando la sonrisa durante los más de 12 minutos que duró la transmisión en directo que tuvo más de 2.1 millones de reproducciones, y el domingo seguían aumentando las reacciones con más de 169,000 comentarios, en su mayoría de reproches y solicitudes de que renunciara a la presidencia de Venezuela.

“Estoy usando una nueva etapa del Facebook Live para comunicarme con todos ustedes y para mantenerlos bien informados, para compartir criterios, experiencia y sobre todo la esperanza renovada, el amor renovado que está surgiendo en Venezuela”, dijo en Facebook Live, una herramienta digital que planea utilizar durante su campaña para la reelección presidencial.

La iniciativa que fue aplaudida por las personas que emitieron comentarios a favor del mandatario venezolano como alguien que dijo “!Así se hace! Lucha con las armas del capitalismo! (El ex presidente Hugo) Chávez lo sabía, la importancia de la comunicación en la revolución” y agregó un emoji de un corazón.

La transmisión se realizó desde Caracas, por lo que aprovechó para anunciar que conformaron el comando de campaña que se juramentará esta semana y que tendrán “Comandos de la Patria”, en todos los estados del país sudamericano.

Pero parecía que a la audiencia poco le importaban los anuncios de Maduro: los improperios, maldiciones, acusaciones de “ser asesino”, de “matar de hambre” al pueblo, aparecían en los comentarios uno tras otro a una velocidad impresionante, tanta que cuando el propio gobernante se arriesgó a leer algunos mensajes preguntaba incómodo a su equipo cómo se hacía para “pararlos”.

“Tan odiado como los matones de la humanidad: Hitler, Sadam Hussein, Fidel y Raúl Castro, Kim Jong-un, Gaddafi,Somoza, Noriega, Stanlin , Diosdado Cabello, la recién muerta esa…y muchos más, detestables”, dijo alguien en los comentarios.

Durante un momento de la transmisión, el rostro de Maduro se contrajo, se le notaba que estaba haciendo un esfuerzo para evitar verse contrariado con tanto repudio, mientras que su esposa, quien desde el principio parecía estar leyendo los comentarios, trataba de no mover ni un músculo de la cara.

Aún así prosiguió con su charla: “Venezuela es una patria de gente noble, de gente bella (…) Nosotros somos siempre gente con buen humor, con buen espíritu, con buena esperanza y desde Venezuela les envío un saludo a todos nuestros amigos y amigos, y a quienes no son nuestros amigos también por Facebook”.

A lo que una persona replicó “ay k ser muy sinico [sic]para pararse delante de una cámara después k tantos hombres mujeres y jóvenes hallan muerto,Venezuela puede ser un país bello pero sin ti y tu camarilla”.

Otra se atrevió a ofrecerle un “obsequio”: “Señor presidente, desde España le dire: el único regalo que le haría seria una granada de mano sin anilla. Estas matando a tu país, pedazo de (…)”.

Con el rostro ensombrecido, Maduro afirmó hablando de la campaña electoral que la diversidad del chavismo es “nuestra fortaleza democrática (..) el chavismo es una fuerza de paz, de estabilidad. Nosotros somos la garantía de la estabilidad de Venezuela y toda Latinoamérica, sobre todo del Caribe. Nosotros, el chavismo, debe saber el mundo”.

En ese momento pidió una mandarina y mientras la pelaba miraba de vez en cuando los comentarios con expresión muy seria. Luego decidió hacer algo que la audiencia pensó sería audaz: leer los comentarios en voz alta.

Se puso los lentes, pero leyó solo algunos en los que se les expresaba apoyo y saludos desde países como Turquía, México, Perú, Honduras, Brasil. Estados Unidos y Puerto Rico.

Sin embargo, se le colaron dos mensajes no muy favorables y tuvo que responderlos: A alguien que le escribió que Venezuela tiene hambre, le dijo “hambre de justicia, de antiimperialismo”.

A una persona que le aseguró que era chavista, pero que tuvo que irse del país “porque no aguanté más”, le aconsejó “bueno, vengánse otra vez porque Venezuela es la tierra de la promesa y de la felicidad”.