Disparidades de la salud

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Eliseo J. Pérez-Stable, MD, Director del Instituto Nacional de Salud de las Minorías y Disparidades de la Salud (NIMHD, National Institute on Minority Health and Health Disparities), lidera las iniciativas del NIH para mejorar la salud de las minorías y reducir las desigualdades en la salud. Conversó hace poco sobre el trabajo del NIMHD, la salud de las minorías y las desigualdades en la salud con la revista MedlinePlus del NIH.
¿Cuál considera que son los tres principales desafíos de salud que enfrentan las minorías en Estados Unidos hoy?
El primer desafío es el acceso adecuado a atención de alta calidad que se base en las pruebas otorgadas por las mejores investigaciones. La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (en inglés, Aff ordable Care Act, ACA) ha logrado reducir, en gran medida, las barreras de los seguros para las minorías que tienen seguros escasos o que, directamente, no tienen seguro. No obstante, la falta de diversidad en la fuerza laboral médica y el uso adecuado de pruebas, procedimientos, medicamentos y servicios de alto costo siguen siendo problemas significativos. Además, incluso con una cobertura de atención médica ampliada, hay segmentos de la población estadounidense que siguen sin tener seguro, como los inmigrantes indocumentados.
El segundo desafío es la epidemia de obesidad, junto con sus causas y consecuencias en cuanto a las tasas más altas de diabetes, enfermedad cardíaca, cáncer y el impacto que tiene sobre la calidad de vida. El exceso de obesidad y los niveles graves de obesidad afectan a todos los grupos de minorías étnicas y raciales en Estados Unidos.
Tercero, el desarrollo temprano, desde el nacimiento hasta la edad escolar, requiere especial atención al compromiso emocional, una mejor nutrición y crianza, y la preparación de las habilidades necesarias. Los avances científicos han demostrado que las experiencias adversas durante las primeras etapas de vida tienen consecuencias significativas en la salud adulta.

¿Cuáles son los objetivos más importantes que tiene como nuevo director del NIMHD?
Quiero reforzar el rigor y la calidad de la ciencia que subyace la salud de las minorías y las desigualdades en la salud. Planeamos ampliar la investigación de los mecanismos en el comportamiento y la biología que generan esas desigualdades y, además, integrar los factores ambientales, sociales y culturales que afectan esas desigualdades. El NIMHD también establecerá un mejor programa de investigación en los entornos de atención médica en que las desigualdades puedan reducirse o profundizarse.
¿Por qué todos los estadounidenses, no solo las minorías, deberían entender este tema y preocuparse por la salud de las minorías y las desigualdades en la salud?
Es un asunto de justicia social.
Las minorías raciales y étnicas, y la clase pobre trabajadora han sido tradicionalmente las personas con menos ventajas, sujetas a discriminación. Además, la interacción de los factores ambientales, biológicos y conductuales que se estudian en los diferentes grupos de la población puede contribuir a que haya un mayor conocimiento general sobre afecciones de salud y resultados específicos.
Por último, las proyecciones demográficas indican que, para el año 2040, más del 50% de los estadounidenses se autoidentificará como perteneciente a un grupo minoritario. Con esos datos, se puede decir que este tema afectará a todos los estadounidenses.
¿De qué forma el mejoramiento de los entornos de atención médica para las minorías mejora la atención?
Las personas que trabajan en los entornos de atención médica, o los administran, pueden crear un ambiente acogedor para las poblaciones minoritarias si reconocen el valor de las diferencias y la diversidad. Por ejemplo, pueden ofrecer intérpretes profesionales, además de carteles y formularios adecuados para las personas que no hablan inglés. Así, pueden crear una cultura de respeto para todas las personas más allá de sus diferencias.
Si una persona de color entra a una clínica, puede que las únicas personas que se vean como ella sean los guardias y quizás algún empleado administrativo de la recepción. Eso agranda los obstáculos que las instituciones necesitan reconocer y tratar de manera activa. Hay mucho por hacer aún para brindar atención de calidad en forma universal y tratar a todas las personas con respeto en nuestras interacciones.
¿Qué deberían entender los latinos y otras minorías sobre la participación en ensayos clínicos?
Se suele decir que no se puede estar en la misa y en la procesión. Necesitamos hacer que se superen la falta de confianza histórica, las barreras institucionales y los factores individuales para que la gente se anime a estar en la procesión.
Poder incluir a todas las minorías en la investigación clínica, tanto en los ensayos terapéuticos como los estudios de observación, es un tema de justicia social. También es algo que nos permitiría hacer avances en los conocimientos. Sin las minorías en los ensayos terapéuticos, no podemos saber en realidad si un tratamiento se aplica de manera similar a esos grupos.
En la era de la medicina de precisión, puede haber diferencias genéticas en mi ascendencia única que determinarán mi respuesta a un medicamento específico. También dirán si tengo más probabilidades de tener una enfermedad determinada y, quizás, me permitirán obtener mejores resultados para una afección común. La participación de las minorías en los estudios nos ayudará a saber más sobre la salud y las enfermedades, sobre qué funciona para quiénes y de qué manera. Así, podremos reducir las desigualdades en la salud.

Las mujeres de las minorías tienen índices más altos en algunos dea los factores de riesgo para enfermedad cardíaca.
El76%
de las mujeres hispanas tienen sobrepeso u obesidad.

El 37%
de las mujeres afroamericanas tienen presión arterial alta.

Al 16%
de las mujeres nativas americanas les han diagnosticado diabetes.