Convirtiendo la música en Esperanza

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Jimmy Luis Gómez, músico ganador de Grammys más conocido como Taboo, ha conquistado por años al público como miembro del exitoso conjunto musical Black Eyed Peas. En este artículo relata su reciente batalla contra el cáncer testicular y el importante papel de la detección temprana, la investigación y la música en la lucha contra esta enfermedad.

¿Puedes contarnos acerca de tu diagnóstico de cáncer?
Durante seis años tuve dolor crónico de espalda. Como en nuestros conciertos nos movemos y bailamos mucho, pensé que se debía al desgaste de las giras con la banda, así que me lo aguanté. Pero poco a poco el dolor aumentó y se extendió de mi espalda a mi abdomen. Se volvió tan doloroso que una noche no aguante más y fui a la sala de emergencias. Me hicieron pruebas y a la mañana siguiente los médicos me dijeron que me habían encontrado un tumor grande y que tenía cáncer de testículo en estadio III. Me explicaron que me tenían que operar para extraerlo porque si no, el cáncer se podía diseminar a mis pulmones y cerebro y me podía morir. Entré en shock. Tengo esposa y también hijos pequeños. Lo primero que pensé fue, ¿me voy a morir? El día siguiente, me llevaron a la sala de operaciones y me operaron para extraerlo, pero ése fue apenas el comienzo de la batalla.

¿Qué tan importante fue el apoyo de tu familia y tus compañeros de la banda?
El apoyo de mi esposa, mi familia y mis amigos fue fundamental. Nos unimos mucho y eso me dio la fuerza y el impulso que necesitaba para derrotar al cáncer. Mi compañero will.i.am me puso en contacto con un gran médico. Después de la operación, me convertí en un guerrero. Aprendí eso de mi abuela, que fue mi fuente más importante de inspiración. Es indígena americana, una mujer muy fuerte, siempre decidida a luchar y a vivir.

¿Por qué has hablado tan abiertamente sobre la detección temprana?
La detección temprana es clave, especialmente en mis comunidades, los indígenas americanos y los latinos, que a menudo son ignorados. Es importante hacerse chequear. La gente tiene que comprender la importancia de escuchar al cuerpo y de ver al médico para que compruebe si estamos bien. Ya sea si se trata de un dolor o de un bulto, hay que hacerlo revisar. Quiero que la gente sepa que si esto me ha pasado a mí, le puede pasar a cualquiera: a un niño de tres años, a una persona de 38 o a un anciano.

¿Qué mensaje tienes para las personas que están afrontando un cáncer?
El mensaje es simple: no están solos. Yo soy uno de ustedes, y ustedes son uno de mí. Me trataron con una quimioterapia durísima, intensa y agresiva. Para ser franco, hubo momentos en que estuve a punto de darme por vencido. Pero mis familiares, amigos y compañeros de banda me dieron ánimo para mantenerme fuerte. Todos me apoyaron mucho.

Cuéntanos de tu trabajo de apoyo a la investigación sobre el cáncer.
Compartir mi voz y experiencia con la campaña “Cancer Moonshot”, una iniciativa pública y privada para acelerar la investigación sobre el cáncer para el año 2020, me dio la oportunidad de educar e informar a la gente. Además, colaboré con la Sociedad Americana contra el Cáncer y compuse una canción llamada “Fight” (“Luchemos”). Quiero que se convierta en un himno de esperanza y aliento para que las personas con cáncer sigan luchando. La recaudación se destinará a la lucha contra el cáncer. Hay que usar el arte y la música como banda sonora de esperanza e inspiración.